miércoles, 10 de octubre de 2007

“¿ESTÁ GORDITA BRITNEY?” - Por Frank Cáceres

De entre los principales periódicos, programas noticiosos, páginas informativas de internet y en general los medios de comunicación relacionados con la farándula, se han destacado los principales titulares sobre el regreso de Britney Spears a los espectáculos, luego de los episodios, conocidos por todos, de drogadicción, rehabilitación, divorcio, etc. y más recientemente la pérdida de la custodia de sus hijos, regresó en la premiación de Mtv que se llevó acabo en Las Vegas. Hubo tantos artículos criticando su falta de movilidad al bailar, su gordura, su improvisación con la letra de la canción, etc. pero en lo personal no encontré artículos que alentaran a la artista a seguir adelante, a recuperarse por completo, a ver en el futuro la oportunidad de restaurar su carrera.

Esta ilustración de la vida real, y que es una noticia actual, me recuerda estas palabras de Jesús: “No juzguéis, para que no seáis juzgados. Porque con el juicio con que juzgáis, seréis juzgados, y con la medida con que medís, os será medido.” Mat. 7:1-2

Somos muy buenos fijándonos solamente en lo que falta por hacer, en lo que no se ha hecho, en lo pendiente, pero no nos fijamos en lo que sí se hace, en lo que con esfuerzo sí se ha empezado a reconstruir. Continuando con la ilustración, podemos ser los que simplemente veamos una foto del regreso de Britney al escenario, y decir: “Que gorda”, “No está como antes”, ignorando el hoyo del que está tratando de salir, y que presentarse en público es un gran logro.

En ningún momento escribo para defender a un artista, sino para recordar que cada uno de nosotros ha experimentado lo que es caer, ya sea en los estudios, en una relación, en un pecado, y no ignoramos el trabajo que requiere “ponernos de pie” nuevamente y continuar, de la mano de nuestro Dios. Pero al parecer, cuando se trata de otra persona, no toleramos el que esta no regrese a la normalidad de inmediato, la “medimos” con una medida con la que nosotros no quisiéramos ser medidos y casi exigimos que vuelva a ser “como antes” lo más pronto posible.

Necesitamos ser más sensibles, necesitamos atrevernos a acompañar a la persona a la que anhelamos ver mejor.

Dios nos ha permitido experimentar fracasos, y muchas veces tocar el fondo en algún área, para mostrarnos su misericordia, gracia y consuelo, y eso es exactamente lo que El espera que hagamos con las personas que intentan recuperar y restaurar sus vidas.

Animémonos unos a otros, sirvamos de apoyo del caído y cuando nos sea posible tomemos su mano para ponerle de pie; es cierto que la persona va a poner de su parte, y va evidenciar que quiere luchar para estar mejor, pero nosotros podemos estar a su lado, no para juzgar, no para volver a hundirla, sino para restaurarla. Estas personas, van a ser las primeras en correr a darte su mano cuando tú seas el que necesita volver a ponerse de pie.

Primero Dios que Britney sea sensible a su necesidad del Evangelio, y que encuentre a alguien en su camino que le muestre el amor de Dios.

Y tú, ¿por qué pensás que somos tan duros con las personas que han caído, y que intentan levantarse?

Artículo por Frank Cáceres
Xtremos por Jesús

miércoles, 26 de septiembre de 2007

“…donde la música no llega, llega el Evangelio” - Por Frank Cáceres

Durante los tres meses anteriores, tuvimos la visita de uno de los misioneros de Iglesia Bautista Miramonte, el hno. Gilberto Orellana y su esposa. No para todos es conocida la trayectoria tan amplia y reconocida del hermano Gilberto como músico, basta decir que su técnica en el violín es tan buena, que años atrás fue considerado uno de los mejores violines de Latinoamérica1; así como también, dirigió las Orquestas Sinfónicas de El Salvador, y la de la Universidad de México. Probablemente su trayectoria como misionero de Iglesia Bautista Miramonte, es un poco más conocida, pero cabe resaltar el duro momento en el que fue prisionero en un país de África, por predicar el evangelio.

Tuve la oportunidad de compartir con él ésta última visita a nuestro país y fue muy impactante cómo su humildad era evidente en sus palabras y en su forma de ser, que fue un reto para todo aquel que logró compartir con él. Siempre estuvo más interesado en que se hablara de él como misionero, que de su trayectoria tan importante como músico, y siempre estuvo buscando la manera de compartir del trabajo que hace en las misiones cuando se suponía que debía estar descasando y reponiendo fuerzas para regresar al campo misionero.

La frase que dejó grabada este siervo del Señor en mi corazón fue: “donde las palabras no llegas, llega la música; donde la música no llega, llega el Evangelio”, y es que con esta frase resume como, haciendo uso de sus dones y talentos ha hablado del Señor, ha interpretado música para el Señor, y ha logrado reflejar en su vida el Evangelio, siendo llamado a alcanzar a personas que necesitan de Jesús y de su amor cada día.

Recuerdo la frase de Pablo: “Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree…” (Rom. 1:16), pues veo a un hombre que perdió su privilegio de dirigir la orquesta sinfónica y hasta su libertad por predicar el evangelio, teniendo la convicción de que eso es lo más importante.

Podemos citar muchos personajes bíblicos, pero también podemos quedar impactados por personas que hoy, en el mundo en el que nosotros también vivimos, están buscando hacer lo que Dios espera de ellos, sin importar el costo.

Esto es de aliento, pues tu vida tal vez está en busca de un rumbo actualmente, tal vez está en medio de decisiones que van a cambiar el rumbo de tu vida, pero sólo te recuerdo: Buscá hacer lo que a Dios le agrada, antes de cualquier cosa.

Que Dios te bendiga, y siga prosperando el trabajo misionero del hno. Gilberto y de su familia.

Frank Cáceres
Xremo por Jesús
1Fuente: Hno. Ricardo Delgado, músico, director, y compilador de la obra del Hno. Gilberto Orellana.

Por Frank Cáceres

viernes, 7 de septiembre de 2007

“Deja tu voz para siempre” - Por Frank Cáceres

Pavarotti, una de las voces más reconocidas del mundo, un cantante de ópera, uno de los “Tres Tenores”, falleció hace dos días, y el mundo de la música está de luto, pues Pavarotti había logrado sobresalir como un gran intérprete, en medio de una sociedad muy comercial, que muchas veces no gusta de música que no esté “de moda”, o con ritmos “movidos”, pero que en ningún momento le detuvieron para continuar con su pasión por su música y haciendo uso de la fuerte y potente voz que Dios le había regalado grabó con muchas personalidades e hizo apariciones en gran cantidad de eventos.

¡Nosotros tenemos cómo dejar nuestra voz resonando en este mundo! Y es que tenemos un gran mensaje que dar, y tenemos talentos que Dios nos ha dado para poder proclamar su Palabra. Quizás no podamos cantar como Pavarotti, pero si podemos hacer muchas cosas para las que Dios nos ha capacitado, y que le podemos entregar a Él para serle útil en su obra. Pablo invitaba a Timoteo a ser ejemplo y también le decía: “Mas tú, oh hombre de Dios… sigue la justicia, la piedad, la fe, el amor, la paciencia, la mansedumbre.  Pelea la buena batalla de la fe, echa mano de la vida eterna, a la cual asimismo fuiste llamado...” 2da Tim. 6:11-12
Y el autor de Hebreos nos dice: “considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras.” Heb. 10:24

La “voz” de nuestros actos de servicio, de nuestras buenas decisiones puede quedar para siempre, la “voz” de nuestros actos de ayuda hacia los demás, la “voz” con la que cada uno, a su manera muy particular puede servir al Señor puede quedar por muchos años recordándole a otros que lo importante es servir, que lo importante es usar lo que tenemos para agradar a Dios. Que nada te detenga para que tu “voz” sea oída, porque Dios está contigo, Dios por medio de su Espíritu Santo y su Palabra te capacitan para llegar muy lejos. “Pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y HASTA LO ÚLTIMO DE LA TIERRA.” Hechos 1:8 (Énfasis añadido)
¡QUE TU VIDA SEA UN GRITO DE LO QUE DIOS PUEDE HACER CON LOS QUE DECIDEN DARLE TODO A ÉL!
Y que la melodía que dediques al Señor sea agradable a Él.

La voz de Pavarotti será recordada en el mundo entero, pero nuestro servicio será recompensado por el Creador un día, así que: ¡Ánimo!, ¡Adelante! Que Dios te utilice y te lleve más lejos de lo que imaginás. ¡Permitíselo!

¿Cómo puedes dejar tu “voz” sonando en este mundo?
Xtremos por Jesús


Por Frank Cáceres