MI CELULAR Y YO - Por Frank Cáceres
Podría atreverme a decir que el 99% de los jóvenes de LA RED tenemos celular y es que en pocos años ha logrado ser una herramienta útil. Para los que en el trabajo les dan celular para poder contactarlos hasta pueden andar con dos teléfonos, (aunque el único que tenga saldo sea el del trabajo, porque el otro solo es de plante). Hoy en día hay tantos tipos de celulares, con tantas funciones distintas que realmente ni las usamos. A parte de la de poder llamar, podríamos decir que las básicas son: envío de mensajes de texto, cámara, en algunos casos reproductores de música o radio, y por supuesto la más importante de todas: LA ALARMA.
Después de escuchar varias personas hablar sobre el tema de los celulares y leer algunos artículos, me preocupa que el celular se haya convertido en artículo que la gente usa para mostrar que son importantes. Hay quienes piensan que si tienen el celular más caro, de la mejor marca y con la mayor cantidad de funciones, entonces son más importantes, (aun cuando ni tienen saldo para hablar). Hay otros que me preocupan porque pasan llamando tanto tiempo o escribiendo tantos mensajes, que su celular ya se adaptó a su cuerpo y casi se ha convertido en un miembro más, y esto sin tener en cuenta el gasto que puede estar generando y la falta de comunicación con las personas que nos rodean, porque podés estar mas pendiente de tu celular que de las tareas que tenés que hacer o de las personas que están a tu lado y con las que podés hablar.
Somos valiosos, no por el celular que tengamos o cualquier otra posesión, sino porque somos hijos de Dios, y nuestro Padre es el que creó el universo, El es todopoderoso, y nos amó tanto, nos consideró de tanto valor, que mandó a su Hijo a morir por nosotros. Eso nos hace pensar que no importa si tu celular tiene mp3, pantalla a colores, vibración, o cualquier otra cosa, porque todo eso de nada sirve, si no tenemos a Jesús gobernando en nuestro corazón. Dios es quien nos hace valiosos.
Y otra cosa importante es en qué o quién estás invirtiendo tu tiempo y tu dinero. Dios quiere que le obedezcas a El, que le busqués, que le sirvás, y tal vez estás muy ocupado con tu celular como para hacer tu devocional, quizás los mensajes de texto te interrumpen cada vez que comenzás a orar, o ya dejaste de diezmar y ofrendar por ponerle tanto saldo a tu celular que se te va en llamadas que no son importantes. ¿Creés que Dios te dio vida para que usaras tu celular? Yo no lo creo, y es tiempo de que comiences a hacer cosas más importantes y que sirvan para glorificar a Dios, y esto será siempre haciendo su voluntad con agrado.




