viernes, 29 de junio de 2007

“EL COSTO DE NUESTRO DESCUIDO” - Por Frank Cáceres

El Banco Mundial realizo un estudio, y determinó que, para El Salvador, el costo del deterioro ambiental es de $518 mil dólares anuales, en vidas humanas, esto anualmente representa 1,800 personas que mueren por algún tipo de causa que tenga que ver con su salud ligado al tema de contaminación ambiental en el país. Este interesante artículo se publicó el día de ayer, y puedes leerlo aquí: http://www.laprensa.com.sv//economia/812267.asp

Siempre he tratado de imaginarme cómo habrá sido la tierra cuando Dios la creó en Génesis, y de cómo la pureza del aire y del agua pudieron ser disfrutadas por Adán y Eva, pero por su misma desobediencia, la tierra fu maldita. (Gen. 3:17-18) “Y al hombre dijo: Por cuanto obedeciste a la voz de tu mujer, y comiste del árbol de que te mandé diciendo: No comerás de él; maldita será la tierra por tu causa; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida. Espinos y cardos te producirá, y comerás plantas del campo.” Probablemente es ahora cuando entendemos las implicaciones de esta maldición, y cómo Pablo nos muestra el gran sufrimiento que la tierra tiene cuando declara: “porque también la creación misma será libertada de la esclavitud de corrupción, a la libertad gloriosa de los hijos de Dios. Porque sabemos que toda la creación gime a una, y a una está con dolores de parto hasta ahora” (Rom. 8:21-22).

El hombre siempre ha pensado que sabe lo que hace, que va a poder solucionar los problemas en los que se mete, que no necesita cuidar los recursos que Dios le dio porque pueden obtener lo que necesitan de otra forma. Como claro ejemplo, China fue declarada la nación que más contamina, superando a los Estados Unidos, y ellos dijeron que les importaba más su desarrollo económico que la contaminación que le causaban al planeta.

Pero es hora de que la gente se de cuenta que todo lo que ha hecho sí va a perjudicarle, y que descuidaron el planeta que Dios nos mandó desde Adán que cuidáramos. Solo nos queda hacer lo que esté a nuestro alcance para tratar de mantener limpio nuestro país, y nuestro planeta. Botemos la basura en su lugar, no hacer uso de aerosoles, cuidar los recursos hídricos (agua), entre otras muchas formas que tenemos. Demos testimonio también de que cuidamos el regalo que Dios nos dio: Nuestro planeta.
Y esperemos juntos, como Iglesia del Señor ver lo que Juan vio en Apocalipsis, cuando dijo: “Vi un cielo nuevo y una tierra nueva; porque el primer cielo y la primera tierra pasaron, y el mar ya no existía más.” (Apoc.21:1)

EL SEÑOR ESTÁ CERCA, PROCLAMEMOSLO A ESTE MUNDO QUE SUFRE LEJOS DE ÉL.

PD: Para hacer conciencia vean este excelente video.



Xtremos por Jesús
Por Frank Cáceres

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